miércoles, 8 de julio de 2015

Las historias de la infancia, prohibidas

La muesta ya puede visitarse en el Museo 
Compartimos la nota de la periodista María José Lucesole, para el diario LA NACION, sobre la muestra Libros que Muerden en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata.



Una singular muestra de libros infantiles y juveniles prohibidos durante la última dictadura militar se exhibe desde hoy en el Museo de La Plata con el título Libros que Muerden.

Irreverente. Intempestiva. Irrespetuosa. Intransigente. Así se presenta la muestra dedicada a la censura en la Argentina, organizada por la Universidad Nacional de esta capital. Se trata de una muestra itinerante que está integrada por volúmenes de cuentos ilustrados, enciclopedias y manuales, y que invita a reflexionar sobre la construcción de la memoria colectiva.

Laura Devetach, autora de varios de estos libros prohibidos, reflexionó sobre aquellos años: "Mataban palabras y mataban personas. Pero vamos a seguir afirmando, con Juan Gelman: A pesar de los genocidios la lengua permanece, sortea sus agujeros, el horror que no se puede nombrar".

Los libros Picaflores de cola roja y La torre de cubos, de Devetach, son algunos de los ejemplares presentes en esta muestra. En la exposición se exhibe también otros ejemplares de autores nacionales: Aire libre y Juguemos en el mundo, de María Elena Walsh; El elefante ocupa mucho espacio y otros cuentos, de Elsa Bornemann; El gallo pinto, de Javier Villafañe, entre otros. Hay también obras de autores internacionales: El Principito, de Saint-Exupéry, y La niña que iluminó la noche, de Ray Bradbury.

En el mismo espacio se dictarán talleres gratuitos. "La literatura infantil y juvenil fue considerada por la dictadura cívico-militar un medio de potencial peligrosidad para la transmisión de ideologías adversas al régimen, que mediante la censura, el autoritarismo y la represión cultural se introdujo en el ámbito educativo y en la vida cotidiana de las personas", informó la universidad.

"Esta muestra recupera los libros infantiles que fueron proscriptos y prohibidos, los hace presentes como objetos que retornan de su desaparición y olvido social, pues remueven los recuerdos", se dijo desde esa casa de estudios.

La propuesta es indagar en la historia reciente a través del arte y la literatura; conocer o recordar el universo ficcional de las décadas de los 60 y los 70, y generar lecturas para pensar el pasado y el presente y abrir preguntas acerca de por qué fueron censurados estos libros.

El Grupo La Grieta es responsable de esta recopilación de libros y enciclopedias. La vocera de este grupo, Gabriela Pesclevi, dijo: "Cuando un libro sacude a sus lectores, es porque los cree vivos y con posibilidades de cuestionamiento. Cuando comenzamos con la idea de aglutinar la literatura infantil y juvenil censurada durante la última dictadura, partimos de un lugar más impreciso que preciso, pero lleno de sacudones".

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